En él tenemos la redención mediante su sangre, el perdón de nuestros pecados, conforme a las riquezas de la gracia que Dios nos dio en abundancia con toda sabiduría y entendimiento.

Efesios 1, 7-8.

Que les ilumine la mirada interior, para que entiendan lo que esperamos a raíz del llamado de Dios, que HERENCIA tan grande y gloriosa reserva Dios a sus santos.  Y con qué fuerza tan extraordinaria actúa a favor de los que creemos.

1 Pedro 1,3-4 Bendito sea Dios, Padre de Cristo Jesús, nuestro Señor, por su gran misericordia. 

Al resucitar a Cristo Jesús de entre los muertos, nos dio una vida nueva y una esperanza viva. Reservada para todos la herencia celestial, este tesoro que no perece ni se echa a perder y que no se deshace con el tiempo.

 

Cuando pienso en herencia, viene a mi mente lo que le ocurrió a un empleado de una empresa prestigiosa. Lidubino había trabajado durante largos 7 años en el mismo puesto, con el mismo sueldo. Un día se arma de valor y reclama a su jefe diciendo:

-Jefe, hace siete años que trabajo aquí, y aun sigo en el mismo puesto y con el mismo sueldo… 

-Paciencia Lidubino, replica el jefe, recuerde que todos empezamos desde abajo, para su información, cuando yo me inicie en el mundo laboral, le comento que solo tenía una cosa.

Lidubino pregunta intrigado:

-¿Qué cosa?

Sonriendo el jefe dice: 

-“tenia un padre millonario”

 

En nuestra vida espiritual todos tenemos un padre millonario, somos herederos:

“Siendo hijos, son también herederos;

la herencia de Dios será nuestra y la compartiremos con Cristo.”

Romanos 8,17

Conocer esta noticia es motivo de gran alegría. Memorisa esta frase:

“La herencia de Dios es tuya”

Tienes que andar motivado, tienes que vivir alegre, hay que vivir orgulloso como dice una frase por ahí: 

“No soy dueño del mundo pero soy hijo del dueño”

Hablando de herencia, hablando de millonarios. Sabían que en el mundo hay más de 11 millones de millonarios, (Poco mas de 1% o sea que uno de cada 100 son millonarios) es decir más de 11 millones de personas que tienen en sus arcas un millón de dólares o más. Conocer esto de millonarios me lleva a hacerles una pregunta: 

En la vida espiritual

¿Cuántos millonarios hay?

¿Cuantos tienen la herencia de Cristo? 

¿Qué estamos haciendo con esa herencia?

Hacernos esta pregunta nos lleva a varias respuestas:

-Hay personas que ni siquiera saben que son millonarios

-Hay quienes viven amargados sin aprovechar los tesoros espirituales

-Hay quienes ni siquiera se han tomado la molestia de ir a reclamar su premio, reclamar su herencia.

 

Quizás nos parecemos al ganador de la loteria que no ha reclamado aun su premio. Hace un tiempo atrás leí una noticia que decía: 

´´150 millones de pesos buscan dueño´.

En México hay la lotería que se denomina el Gordo Millonario. El boleto ganador era acreedor de la increíble suma de más de 150 millones de pesos, y lo triste del caso es que todavía nadie ha reclamado el premio… Se sabe que el boleto ganador se vendió en en la Ciudad de México, pero todavía no aparece el ganador a reclamar su premio.

 

Desde el momento de nuestro nacimiento, a cada uno de nosotros se nos ha entregado un boleto de lotería, y Dios ha querido que todos estén premiados, todos los boletos son ganadores, somos millonarios, lo único que hay que hacer es ir a reclamar el premio, reclamar la herencia, otra pregunta: 

¿Vas a recoger tu premio? 

¿Cuándo vas a recoger tus millones?

Dios de diferentes maneras quiere entregarnos el premio. Una de ellas quizás sean estas predicaciones. Con prontitud y emoción vamos a recoger nuestra herencia, que podemos resumir en:

-Herederos del Amor

-Herederos de la Fe

-Herederos de la Esperanza

-Herederos de la Paz

-Herederos del Perdón

-Herederos de la libertad

-Herederos de la Vida

-Herederos del camino

-Herederos de la Verdad

-Herederos de la Felicidad

-Herederos de la Sabiduría

-Herederos del Poder

-Herederos del Cielo

-Herederos del Valor

Vamos a desenterrar de los tesoros celestiales, todas estas riquezas espirituales. Puede ser que en este momento solo necesitas, algunas de las herencias de Dios, otros necesitaran 8, otros quizás necesiten todas, pero lo importante es que hay de todo y para todos….

 

En el nombre de Jesucristo, Amen.

Que pasen una increíble semana y recordemos que somos herederos del cielo, gracias al sacrificio de nuestro Señor Jesucristo.