"Hermanos, yo mismo no pretendo haberlo ya alcanzado; pero una cosa hago:
Olvidando ciertamente lo que queda atrás, y extendiéndome a lo que esta delante, prosigo a la meta, al premio del supremo llamamiento de Dios en Cristo Jesús."
Filipenses 3: 13-14

Si nos ponemos a pensar sobre la gran cantidad de actividades que hemos desarrollado para la obra de Cristo, cada uno de nosotros, terminaria con muchos libros escritos, y posiblemente fatigados.

Dentro de esos recuerdos, podríamos tener una enorme cantidad de momentos desagradables, en los cuales, las cosas no salieron como deseábamos, o las traiciones de aquellos que reconsiderábamos nuestros amigos; pero también estaría el otro grupo de actividades que nos producirían satisfacciones, debido a los triunfos, o haber sido testigos de conversiones genuinas de almas que han recibido a Cristo como su Salvador.

En el pasaje de la Biblia citado, el apóstol hace mención de:

“olvidar lo que queda atrás “, 

pero, 

¿ porque debería de olvidar ?

Porque al olvidar, me puedo renovar; al olvidar, tirare a la basura todos los malos recuerdos, que por años me han atormentado, y también aquellos que no me atormentan, pero me dañan el alma, al ser recuerdos pecaminosos, lascivos, o placenteros para la carne.

Debo olvidar, o sea, sacarlos de mi mente, y echarlos al cesto de la basura, y luego que haya efectuado la limpieza, me podre extender, hacia lo que esta delante.

Una nueva etapa, Dios nos tendrá preparada, pero solamente, si olvidamos lo que queda atrás, hasta lo bueno, debemos olvidarlo, en el caso de que nos afecten el crecimiento espiritual, porque podríamos pasar pensando, que ya tenemos los galardones, y parar, dejar de trabajar, y volvernos unos oidores y expectadores.

 

Padre Santo, venimos ante tu trono, a pedirte que nos ayudes a olvidar, todo el pasado, sea bueno o sea malo, para que podamos extendernos libremente, con todo nuestro ser renovado, espíritu, alma y cuerpo, en nueva etapa de disposicion, para que tu preciosa Palabra siga corriendo y sea glorificada.

Ayudanos a liberarnos de todo mal pensamiento, y el cofre de los recuerdos, te pedimos que nos ayudes a abrirlo y a desechar, todo lo que no conviene a nuestra santidad.

 

En el nombre de Cristo Jesús,
Amen y Amen.