Cada uno según el don que ha recibido, minístrelo a los otros, como buenos administradores de la multiforme gracia de Dios.
1 Pedro 4:10

Tengo una amiga que tiene 5 hijos y dos de ellos sirven como meseros para un restaurante en el centro comercial Santa Fe. A veces son bendecidos con muy buenos consejos, y en otras ocasiones son mal tratados por los clientes descontentos. Mi amiga dice que, como madre, está contenta de no estar en el restaurante cuando son maltratados. Con certeza esto no sería bueno para nadie. Sin embargo, ellos continúan sirviendo con una buena actitud y una sonrisa, incluso cuando la gente es injustamente grosera y beligerante. Admiro la dedicación de sus hijos en servir a los demás como ellos gustarían de ser servidos.

Voluntariamente como creyentes en el Señor Jesucristo, tenemos el poder de Dios para servir a otros dentro de nuestros ministerios, en nuestros trabajos, en nuestros hogares y en nuestra comunidad. Nuestro servicio dado a otros, si lo merecen o no habla de nuestro amor a Dios y a su gracia dada a nosotros. 

A veces a los que servimos son amables y agradecidos. Sin embargo, hay quienes son ingratos y poco dispuestos a mostrar gracia por lo que se les da. Aun así no los servimos a ellos, sino al Señor.

 Voluntariamente duando nos centramos en servir a Cristo, sentiremos la paz y la alegría de su Espíritu, incluso en medio del maltrato de personas difíciles. Somos fortalecidos por el conocimiento de Dios y sus dones disponibles a quienes sirven a otros en amor. 

¿Qué debemos hacer para servir más voluntariamente este año?

Servir a Dios y no al hombre, esa es la conciencia que debemos tener:

Sirvan de buena gana, como quien sirve al Señor y no a los hombres

Efesios 6: 7.

Servir en los dones espirituales dados a nosotros por el Espíritu Santo:

Ahora bien, hay diversos dones, pero un mismo Espíritu. Hay diversas maneras de servir, pero un mismo Señor. Hay diversas funciones, pero es un mismo Dios el que hace todas las cosas en todos.

A cada uno se le da una manifestación especial del Espíritu para el bien de los demás. A unos Dios les da por el Espíritu palabra de sabiduría; a otros, por el mismo Espíritu, palabra de conocimiento; a otros, fe por medio del mismo Espíritu; a otros, y por ese mismo Espíritu, dones para sanar enfermos; 10 a otros, poderes milagrosos; a otros, profecía; a otros, el discernir espíritus; a otros, el hablar en diversas lenguas; y a otros, el interpretar lenguas. 11 Todo esto lo hace un mismo y único Espíritu, quien reparte a cada uno según él lo determina.

1 Corintios 12: 4-11.

Servir con actitud de amor y gracia a los que son de la familia de la fe:

 No nos cansemos de hacer el bien, porque a su debido tiempo cosecharemos si no nos damos por vencidos. 10 Por lo tanto, siempre que tengamos la oportunidad, hagamos bien a todos, y en especial a los de la familia de la fe.

Gálatas 6: 9-10.

Servir en el poder de Cristo:

10 Cada uno ponga al servicio de los demás el don que haya recibido, administrando fielmente la gracia de Dios en sus diversas formas. 11 El que habla, hágalo como quien expresa las palabras mismas de Dios; el que presta algún servicio, hágalo como quien tiene el poder de Dios. Así Dios será en todo alabado por medio de Jesucristo, a quien sea la gloria y el poder por los siglos de los siglos. Amén.

1 Pedro 4: 10-11.

Servir a otros para que den gloria a Dios:

16 Hagan brillar su luz delante de todos, para que ellos puedan ver las buenas obras de ustedes y alaben al Padre que está en el cielo.

Mateo 5:16.

 

Amado Señor, quiero servir más voluntariamente este año. 

Ayúdame a ser espiritualmente maduro para servir donde quieres que yo vaya. 

 

En el nombre de Jesucristo, amen.