Las palabras de Jesús en el monte de los Olivos, en el jardin de Getsemaní registradasa en Lucas 22:42 son:

  • Pasa de mí esta copa…. RV60
  • No me hagas beber este trago amargo… NVI
  • Líbrame de este trago amargo… DHH
  • ¡Cómo deseo que me libres de este sufrimiento! TLA
  • Si quieres, te pido que quites esta copa de sufrimiento de mí… NTV

Puede variar en otras versiónes, pero la idea se mantiene.

Solemos preguntarnos, ¿Por qué Jesús en el huerto de Getsemaní oro por que no pasara ese trago amargo? La respuesta común generalmente es otra pregunta: ¿Quién quiere morir torturado de la forma más cruel y dolorosa posible? No digo que para nuestro Señor Jesús le haya sido placentera la crucifixión, pero una cosa importante:

  • Hay registros históricos acerca de la ejecución de cristianos en el primer siglo donde se señala que muchos iban cantando y gozosos a la muerte, acontecimientos similares no solo se registran en el primer siglo del cristianismo sino también durante la reforma protestante en Europa iniciada en el siglo XVI, el mismo hecho vuelve a ocurrir, cristianos perseguidos y condenados a la muerte aceptan su destino con valor, determinación y aún más increíble, con gozo. ¿Acaso el Señor Jesús, nuestro maestro, iba a ser menos que los alumnos? ¿Si los seguidores aceptaban con entereza e incluso alegría un cruel destino, Jesús seria menos que ellos? ¡Claro que NO! Jesús era el Señor de señores, el Hombre de hombres, claro que estaba a la altura de cualquier sacrificio, claro que el miedo a la agresión física no era algo que lo acobardaba, el maestro no es menos que sus discípulos.

Hay otra teoría de porque Jesús pidió no pasar ese trago amargo, solo una suposición. Jesús no temía al daño físico pero estaba profundamente preocupado por dejar a sus apóstoles y demás seguidores solos, el sabia a que se iban a enfrentar, había orado por ellos en Juan 17, sabía que les esperaban persecuciones y grandes pruebas, su fe aún estaba en formación, hasta cierto punto aun eran niños espirituales, es como un padre que tiene una enfermedad terminal, viudo, sin amigos o familiares cercanos pero si con tres pequeños que no pueden valerse por si solos, ¿Qué le dolería más a ese hombre, el miedo a la muerte o el miedo a dejar a sus hijos solos? Interesante teoría, tal vez dentro de las preocupaciones de Jesús la noche anterior a su crucifixión hubo algo de eso, pero solo podemos especular, nada en la Biblia apoya dicha premisa.

 

La Copa del Señor

Lo interesante es que la figura de “La Copa” es una imagen muy frecuentemente usada en el antiguo testamento, retomada en el libro de Apocalipsis. En ellos hablan de “La Copa de la Ira del Señor”.

Veamos los versos completos de lo que ocurrió en esta parte de la oración de Jesús en Getsemaní:

 


Lucas 22 Reina-Valera 1960

41 Y él se apartó de ellos a distancia como de un tiro de piedra; y puesto de rodillas oró,

42 diciendo: Padre, si quieres, pasa de mí esta copa; pero no se haga mi voluntad, sino la tuya.

Mateo 26 Reina-Valera 1995

38 Entonces Jesús les dijo:

—Mi alma está muy triste, hasta la muerte; quedaos aquí y velad conmigo.

39 Yendo un poco adelante, se postró sobre su rostro, orando y diciendo: «Padre mío, si es posible, pase de mí esta copa; pero no sea como yo quiero, sino como tú.»


 

Ahora veamos la “Copa de la Ira del Señor” en otras escrituras:

 


Job 21

20 ¡Que sufra el pecador su propia destrucción!
¡Que beba de la ira del Todopoderoso!

Salmo 75

En la mano del Señor hay una copa
de espumante vino mezclado con especias;
cuando él lo derrame, todos los impíos de la tierra
habrán de beberlo hasta las heces.

Isaías 51

17 ¡Despierta, Jerusalén, despierta!
Levántate, tú, que de la mano del Señor
has bebido la copa de su furia;
tú, que has bebido hasta el fondo
la copa que entorpece a los hombres.

Isaías 63

En mi enojo pisoteé a los pueblos,
y los embriagué con la copa de mi ira;
¡hice correr su sangre sobre la tierra!»

Jeremías 25

 

15 El Señor, el Dios de Israel, me dijo: «Toma de mi mano esta copa del vino de mi ira, y dásela a beber a todas las naciones a las que yo te envíe. 16 Cuando ellas la beban, se tambalearán y perderán el juicio, a causa de la espada que voy a enviar contra ellos.»

Jeremías 49

12 Así dice el Señor: «Los que no estaban condenados a beber la copa de castigo, la bebieron. ¿Y acaso tú vas a quedarte sin castigo? ¡De ninguna manera quedarás impune, sino que también beberás de esa copa!

Lamentaciones 4

21 ¡Regocíjate y alégrate, capital de Edom,
que vives como reina en la tierra de Uz!
¡Pero ya tendrás que beber de esta copa,
y quedarás embriagada y desnuda!

Ezequiel 23

31 Por cuanto has seguido los pasos de tu hermana, en castigo beberás la misma copa.

32 » ”Así dice el Señor omnipotente:

» ”Beberás la copa de tu hermana,
una copa grande y profunda.
Llena está de burla y escarnio,
33 llena de embriaguez y dolor.
Es la copa de ruina y desolación;
¡es la copa de tu hermana Samaria!

Apocalipsis 14

10 beberá también el vino del furor de Dios, que en la copa de su ira está puro, no diluido. Será atormentado con fuego y azufre, en presencia de los santos ángeles y del Cordero.

Apocalipsis 15

Uno de los cuatro seres vivientes dio a cada uno de los siete ángeles una copa de oro llena del furor de Dios, quien vive por los siglos de los siglos.

Apocalipsis 16

1Oí una fuerte voz, que salía del santuario y que decía a los siete ángeles: «Vayan y vacíen sobre la tierra esas siete copas de la ira de Dios.»

Apocalipsis 18

Páguenle con la misma moneda;
denle el doble de lo que ha cometido,
y en la misma copa en que ella preparó bebida
mézclenle una doble porción.

Apocalipsis 19

15 De su boca sale una espada afilada, con la que herirá a las naciones. «Las gobernará con puño de hierro.» Él mismo exprime uvas en el lagar del furor del castigo que viene de Dios Todopoderoso.


¿No sé que tú piensas e las escrituras anteriores?, pero a mí me dejan frio. La “Copa de la Ira del Señor” es la copa de la destrucción, de la aniquilación, del fuerte castigo. Cuando se anunciaba en el antiguo testamento es porque una ciudad o todo un pueblo iba a ser arrasado hasta sus cimientos.

En el modo de enseñar de Jesús estaba varios recursos didácticos como las parábolas, pero también usaba ejemplos visuales como cuando lavo los pies a sus discípulos, lo mismo podemos ver en el antiguo testamento como por ejemplo Isaías y el alfarero o múltiples señales de Ezequiel al pueblo usando yugos o comiendo ciertas cosas. La crucifixión con todo su horrible e inimaginable dolor físico solo constituyo una metáfora visual de un dolor más profundo sufrido por Jesús, el dolor espiritual del castigo divino que estaba reservado para ti y para mí. Jesús sobre si mismo cargo en la cruz la condena del infierno reservado para toda la humanidad.